3:33Lo que el viento se llevó sin pedir permiso...
Santiago Vázquez, su padre, y Shadow, su gato... Dos ausencias que Pilar llora, dos pérdidas que dejan un vacío que nadie debería tener que aprender a soportar. A veces la vida no necesita castigos ni explicaciones. Simplemente nos enfrenta a ausencias que duelen y a las consecuencias de nuestras decisiones. Porque detrás de cualquier conflicto hay personas, sentimientos y heridas que no vemos. Y aunque haya errores, desencuentros o decisiones difíciles de entender, también puede haber dolor, soledad y arrepentimiento. No hace falta celebrar la caída de nadie. La compasión también es una forma de justicia. Y quizá, cuando alguien está atravesando una pérdida, lo más humano sea recordar que antes que culpables, todos somos personas intentando sobrevivir a nuestras propias heridas.






